Gisselle Vásquez
El pasado lunes 02 de septiembre acudí al velatorio de mi alumna, colega y compañera de trabajo, Gisselle Altagracia Vásquez Mora; la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), de la que fue destacada maestra e investigadora, organizó una guardia de honor delante del féretro que contenía sus restos, se me permitió ser parte de ella. Es la primera vez que hago eso. Ella se merece eso y más.
La noche anterior, al iniciarse la exposición de su cadáver, asistí a una bonita reflexión que hizo un dirigente de su Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones).
Lo normal es que los que estuvimos cerca de ella digamos bellezas sobre su existencia, pero en su caso cualquier prenda que esbocemos estará por debajo de los atributos que adornaron su existencia. Solidaria, brillante en su ejercicio profesional (una continuación de haberse graduado con honores Magna Cum Laude en su adorada UASD), parecía multiplicarse en su servicio para con los demás.
Viéndola trabajar comprendí lo que era hacer del trabajo un espacio para servir, y para llenar más su vida le correspondió dirigir un área muy sensible: el programa de Medicamentos de alto costo del Ministerio de Salud.
No solo se sirvió de su gran capacidad gerencial, sino de su gran sensibilidad humana, y allí, los pacientes con enfermedades catastróficas, y hasta terminales, recibían aparte de los medicamentos una atención empática, solidaria, humanizada.
Se nos fue con solo 45 años y una maleta cargada de proyectos en el campo de la salud para favorecer a los más pobres. No se cuidó.
El exceso de trabajo no le ayudó. Aurora Rodríguez, su amiga y compañera de trabajo me dijo, en el sepelio: “Gisselle fue la madre, hija y hermana por elección de muchos; con una sensibilidad social sin límites y un espíritu alegre que convertía el trabajo más difícil en posible”.
Le pedí, al ministro de salud, instaurar un galardón al Empleado del Año que lleve su nombre, será, para el ganador o ganadora al recibirlo, por lo que fue Gisselle “algo más que salud”.

