Anibel y las otras
No existe un patrón o perfil del hombre que ha de convertirse en feminicida. Pueden existir aspectos de su formación, personalidades inmaduras, haberse criado en entornos familiares y del medio violentos, pero son las condiciones particulares de cada caso las que nos deben dar las pistas para intervenir y prevenir el feminicidio.
Insisto, no era un asunto particular y exclusivo de Anibel evitar que su expareja Y.O.F. la matase, sino de toda la sociedad y en especial de las autoridades, que debieron garantizar que el asesino no consumara su obsesión, ya encaminada en 2017 cuando le infringió siete puñaladas.
Es lo que hay que hacer para evitar los cuatros casos similares relatados por la columnista de este vespertino Susi Pola, y que nosotros reproducimos aquí hace 15 días: “¡No las dejen morir!”, citando el caso de cuatro damas que están en circunstancias similares por las que pasó Anibel: Chanty Nichols Pimentel en Boca Chica, Yolanda del Carmen Shira en Cristo Rey, Rosi Ciprian en Higuey y Angélica María Frías en el barrio “Los Robles” de Salcedo.
Tal como escribí entonces “… a partir de hoy velaré, acorde a mis posibilidades, para evitar que estas cuatro mujeres corran la misma desgracia que Anibel González”. Eso estoy haciendo al mantenerlo vivo en esta columna, pero los familiares de esas cuatro damas deben establecer, junto a las organizaciones de las comunidades donde viven, un sistema de vigilancia 24/7 de que sus agresores, tres de los cuales están sueltos, no se acerquen a sus víctimas, mantener en aviso a las autoridades judiciales y policiales, distribuir en todo el sector fotos del agresor y estar cerca con palos, piedras, bates, cuchillos, machetes y otras armas, por si intenta agredir a la dama (la causa de su malsana obsesión), caerle en turba y lincharlo.
Nadie podrá venir a pedir cuentas y buscar culpables, pues todo el mundo sabrá que ya había intentado matarla y asegurado que terminaría su tarea. Si me avisan, yo acudiré y les aseguró que también pasará a formar parte de la turba el que escribe “algo más que salud”.

