Cuando decidí aceptar la propuesta del PRSD para aparecer en su boleta como candidato a diputado por la Circunscripción 3, del D. N., que comprende los barrios: La Ciénaga, Guachupita, Los Guandules, Gualey, Las Cañitas, 27 de Febrero, Loma del Chivo, Simón Bolívar, Capotillo, La Zurza, Villas Agrícolas, María Auxiliadora, Villa María, 24 de Abril, Villa Juana, Mejoramiento Social, Villa Francisca, Luperón, Espaillat y Villa Consuelo; decidí que haría una campaña para disfrutarla. Me interno por días en cada barrio: desayuno, almuerzo y ceno en casas diferentes. El acuerdo es que sea en casas de gente que, a pesar de tener simpatías por otros partidos, acepte que esa estadía la podamos publicitar. Yo pongo la compaña. Tras cada comida, voy a dar una conferencia a escuelas sobre temas que elijo dependiendo de las edades de los alumnos. Me tomo un café en una institución de servicio a la comunidad, visito una de las organizaciones de salud y con ellos comparto el contenido de nuestro programa, y al caer la tarde juego dominó en una esquina. Al mismo tiempo, hemos identificado a dos personas amigas que nos ayudan a remitirnos personas en mal estado de salud, las cuales canalizamos a centros de salud donde amigos nuestros los atienden sin cobrarles honorarios, y además tenemos un plan de apadrinamiento donde 10 familias pobres de cada barrio son ayudadas con ropas, algunos enseres de la casa y orientaciones sobre problemas familiares. En cada lugar, dejo un brochure conteniendo una reducida biografía nuestra, una historia del barrio en cuestión, el desglose de los aspectos nodales de nuestras conferencias y las líneas generales de nuestro programa que por asunto de espacio se lo presentaré en la próxima. Díganme si no es una campaña para disfrutarla y al mismo tiempo cargada de algo más que salud.

