No tenía chance
De mi amiga B. citando a Víctor Franck:
Aun cuando te quiten toda tu libertad,
aun cuando te silencien, / aun cuando te lleven todo lo que amas,/ siempre existirá una libertad, es tu libertad interior, es la libertad de tu conciencia,/la cual jamas te abandonará.
Pasaron las elecciones. El PLD arrasó. Ninguno de los que participamos en boletas fuera de los dos grandes partidos grandes, llevábamos posibilidad, no teníamos los recursos ni la inmoralidad para competir con ese clientelismo apadrinado por la corrupción gubernamental, el dinero de la droga y del lavado. No sólo compraron cédulas y votos, también incondicionalidades.
Participé. Ustedes lo saben. Pienso que no llegaré ni al millar de votos. La semana pasada dije que tenía chance. No era verdad. Nunca lo tuve. Excúsenme por no ser enteramente sincero. Sin embargo, no me arrepiento de haber participado. Fue la primera vez que me oferté como candidatos con la promesa cierta de hacer cosas decentes, mas no era posible, sobre todo en la Circunscripción No. 3 que es la más pobre de la capital, en la que cada uno de los candidatos oficialistas andaba con un furgón de dinero.
Fui fiel a los principios aprendidos y practicados bajo la tutela del supuesto líder de los ganadores. Aunque parezca un cliché, no me siento perdido, y les aseguro que la experiencia vivida, el camino andando ha sido de un valor inestimable y que no renunciaremos a la búsqueda de una sociedad mejor, no este negocio malsano impuesto por mis ex compañeros.
Pienso que una de las maneras de sacar este grupo de inmaculados del gobierno es creando una institución política similar al PLD, pero al de los inicios, aquel que nos unió en base a principios, no el negocio exitoso de unos cuantos que hoy celebran su victoria gracias a ser más hábiles en hacer las cosas malas. Sigo durmiendo bien y ya nos veremos más adelante, se lo aseguramos desde algo más que salud.

