Opinión

Allende y Maduro

Allende y Maduro

Orlando Gomez

Este país tiene su economía colapsada, afectada por la hiperinflación y los desabastecimientos, el precio de su principal producto de exportación se ha desplomado y con él el valor de la moneda nacional, el Poder Ejecutivo desconoce las decisiones de los otros Poderes del Estado legítimamente constituidos y gobierna bajo su propia voluntad, toda protesta es violentamente reprimida por la policía y milicias armadas creadas de manera fáctica por el gobierno, no obstante su pérdida de legitimidad y la condena internacional, este gobernante se aferra al poder. Este era Chile en 1973 bajo el gobierno de Salvador Allende.

Si la situación descrita anteriormente le suena conocida, es porque probablemente usted ha leído sobre la Venezuela de hoy en día. No obstante el desastre creado por sus políticas socialistas y autoritarias, Salvador Allende hoy recibe el trato de mártir y héroe de la izquierda, pasándose por debajo de la alfombra el enorme daño que infringió sobre Chile. Es muy importante que lo mismo no pueda hacerse con Chávez y Maduro, para evitar futuras repeticiones.

Ya algunos errores se han cometido. La participación de Estados Unidos a través de la CIA es uno de los puntos más conocidos de la caída del régimen de Allende y uno de los elementos fundamentales del trato de “mártir” que recibe, su desprecio a la Constitución chilena y las instituciones democráticas así como el apoyo directo e indirecto que recibió por parte de la URSS y la KGB tanto antes de su llegada a la Presidencia y hasta los instantes finales de esta suelen ser ignorados.

En el caso de Venezuela, el enfoque mediático se ha concentrado en la retórica entre el régimen de Maduro y el Gobierno de Trump, mientras que el apoyo económico, militar y diplomático de Rusia al régimen apenas eleva comentarios. De la crisis de Venezuela existen dos escenarios que deben ser evitados a toda costa. No debe haber una intervención militar directa por parte de Estados Unidos, ni el vacío que la inevitable salida de Maduro creará debe dar espacio a una dictadura militar. Ambas situaciones crearían el espacio para martirizar, en los ojos de los izquierdistas, el fracasado régimen chavista.

La figura de Allende se benefició, sin merecerlo, por la instauración de la dictadura de Pinochet y todos los crímenes que vinieron de ella. Si bien moralmente los crímenes de Allende no son excusables por los crímenes de Pinochet, esto permitió el revisionismo que hoy sostiene a Allende como mártir.

La Venezuela del chavismo es el ejemplo universal de los males del socialismo y a esta debe permitirse caer bajo su propio peso, como ya lo viene haciendo, para que su historia sirva de advertencia a líderes de toda la región. Convertir a los delincuentes que hoy le gobiernan en mártires será un despropósito histórico para Venezuela y toda Latinoamérica, como en su tiempo lo fue la intervención en Chile y posterior instauración de la dictadura de Pinochet, lo que permitió que las consecuencias funestas del desgobierno de Salvador Allende fueran maquilladas por la historia.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación