MAYAGUEZ. Puerto Rico. Reconocido en Estados Unidos y entre la comunidad latina como uno de los mejores intermedista de todos los tiempos, Roberto Alomar muestra su lado sencillo al decir que no se considera el mejor defensor de esta posición.
Sólo me considero boricua y un eterno enamorado del béisbol, dijo el otrora intermedista que en sus años de grandeza brillo en las Grandes Ligas principalmente con los Azulejos de Toronto y que también jugó con los Padres de San Diego, Orioles de Baltimore, Indios de Cleveland, Arizona, Medias Blancas de Chicago y Metros de Nueva York.
Alomar fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol de los Estados Unidos el pasado año y el miércoles de esta semana el Pabellón de la Inmortalidad del Béisbol Invernal también lo inmortalizó.
Es un orgullo el reconocimiento que me hacen, me llena de satisfacción que en vida me reconozcan lo que he hecho en el béisbol, dijo Alomar, un rey en su país porque donde llega capta atención como ocurrió en el estadio Isidoro García de aquí.
Pedro fue difícil
Cuando habla de su vida activa el exjugador afirmó que uno de los lanzadores que más problemas le dio fue el dominicano Pedro Martínez, a quien definió como un lanzador fuera de serie.
Para mí Pedro era un problema, en sus mejores momentos era bien difícil de enfrentarse a él, era un lanzador que tenía de todo y guapo en el box, comentó Alomar.
Yo siento una gran admiración por él y sé que nos juntemos en la inmortalidad del béisbol, apuntó Alomar.
Al tocar el tema del béisbol, Alomar afirmó que por el momento no piensa en el béisbol y que sólo quiere disfrutar de los reconocimientos de que es objeto. No pienso seguir los pasos de Ozzie Guillén, expresó Alomar. Quiero disfrutar del cariño y los homenajes, dijo Alomar.

