El coordinador de la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), consideró que la disposición del Ministerio de Energía y Minas de suspender las operaciones de explotación de materiales de la empresa Cementos Santo Domingo, en una zona protegidas dentro del Parque Nacional Alberto Caamaño Deñó, se dispuso respetando lo establecido en la Ley de Áreas Protegidas.
El biólogo y ambientalistalista, Luis Carvajal, expresó que es necesario realizar una investigación documental y verificar todo lo concerniente a esos terrenos, que fueron declarados áreas protegidas en agosto del 2009.
Explicó que las leyes 202-04 y 64-00 dicen de manera clara que está prohibido hacer labores mineras en áreas protegidas.
El coordinador de la Comisión Ambiental de UASD exhortó al Ministerio de Energía y Mina extender la investigación a otras empresas que están violando las leyes medioambientales.
De su lado, el geólogo Osiris de León, sostuvo que la realidad es que al día de hoy no procede el otorgamiento de la concesión de explotación de materiales en la zona de Hatillo, Azua, porque hay un derecho medioambiental adquirido que no se puede superponer ante un nuevo.
El Parque Nacional Francisco Alberto Caamaño Deñó fue declarado área protegida con el propósito de conservar la única porción de la cordillera Central que toca el Mar Caribe, donde se concentra una biodiversidad altamente especializada, con gradientes altitudinales que se conjugan con las vistas grandilocuentes de la bahía de Ocoa y playa Caracoles, hermosos escenarios y enclaves históricos.
Mientras los propietario de Cemento Santo Domingo alegan que fueron despojados del permiso de explotación de yacimientos calcáreos para la producción de agregados en Azua.
De León dijo que los argumentos del Ministerio de Energía y Mina para detener cualquier operación de explotación en esa zona son válidos, por lo que no es un tema político, sino legal, de acuerdo a lo establecido en el decreto 571-09 de la Ley Sectorial de Áreas Protegidas.
Explicó que la empresa Cementos Santo Domingo estaba realizando operaciones sin contar con los permisos correspondientes en una zona del parque Caamaño Deñó.

