Londres. EFE. Amnistía Internacional condenó hoy el fuerte aumento del ritmo de ejecuciones públicas en Irán, entre las que figuran las primeras de delincuentes juveniles este año.
Desde comienzos de año han sido ejecutados en público once hombres en Irán, frente a las catorce ejecuciones oficialmente registradas durante 2010, señala AI, que especifica que ocho se han producido desde el pasado 16 de abril. El 20 de abril, dos delincuentes juveniles, identificados solo por las iniciales de A.N. y H.B., fueron ahorcados en público junto a un tercer individuo en Bandar Abbas (sur de Irán), condenados por una violación y un asesinato cometidos cuando tenían diecisiete años.
Un cuarto hombre condenado también por violación fue ejecutado por esas mismas fechas. Irán a vuelto a distinguirse por ser el único país este año que ha ejecutado a delincuentes juveniles, dijo Hassiba Hadje Sahraoui, director adjunto del programa de AI para el Norte de África y Oriente Medio. No solo fueron ejecutados esos tres jóvenes por delitos cometidos antes de cumplir los dieciocho años, sino que sus ejecuciones se llevaron a cabo en público, agregó.
El 16 de abril, tres hombres fueron ahorcados en público en Shiraz por asesinato, robo a mano armada y secuestro, mientras que un cuarto individuo fue ahorcado el mismo día cerca de Kazeroun, en la provincia de Fars, por asesinato.
Las ejecuciones públicas en Irán se llevan a cabo con grúas que levantan al condenado, quien lleva una soga al cuello, y todas son anunciadas previamente. Irán es uno de los pocos países que siguen aplicando la pena de muerte a menores de 18 años -algo prohibido por el derecho internacional- y fue el único del que se sabe que ejecutó a un delincuente juvenil el año pasado.
Expertos de la ONU en derechos humanos sostienen que las ejecuciones en público no sirven a ningún interés legítimo y solo aumentan el carácter cruel, inhumano y degradante del castigo.

