El artículo 50 de la Constitución de la República prohíbe el monopolio, salvo que sea en provecho del Estado, por lo que no se entienden las razones por las que el transporte de carga continúe bajo control de un ente gremial que impone precios y tarifas y no acepta competencia.
La Unión Empresarial Dominicana (UED) afirma que el costo de transporte de mercancías se reduciría en un 30% si se liberaliza el control monopólico que atribuyen a la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), lo que impactaría positivamente en el índice general de precios.
El gremio empresarial puso como ejemplo de lo nocivo que resulta ese tipo de monopolio el encarecimiento del precio del maíz a causa de tarifas impuestas por Fenatrado, lo que provoca alza en los precios de la carne de cerdo y de pollo.
Los empresarios no deberían aspirar a poseer control sobre el trasporte de carga ni a desalojar del mercado a transportistas tradicionales; a lo que se aspira es a que se desarrolle en ese sector un tipo de competencia basado en la igualdad y respeto a la ley.
Resultaría muy difícil mantener bajo control la inflación si los precios de bienes de consumo y de servicios son afectados por un tipo de monopolio que impone altos costos al acarreo de materias primas y bienes terminados desde o hacia muelles, aeropuertos, centros de producción y plazas comerciales.
Es claro que el transporte de carga en República Dominicana es muy costoso, que impacta negativamente en la economía y que las razones básicas de ese sobrecosto radican en el control monopólico que impone el gremio de camioneros.
Transportistas y sector empresarial están compelidos a ejercitar un tipo de diálogo de largo alcance que permita arribar a acuerdos que garanticen libre competencia en el transporte de carga, lo que significaría el fin del monopolio en un sector vital para la economía.
La Carta Magna y la ley adjetiva prohíben toda forma de monopolio, oligopolio o práctica desleal que afecte a intervinientes en los mercados, razón por la cual se requiere poner fin al odioso control gremial sobre el transporte de carga.

