Cuando un ser humano posée un corazón lleno de nobles sentimientos, puede lograr grandes y hermosas cosas, entre ellas luchar por un mejor futuro y formación de los jóvenes de esta sociedad.
Así es el sentir de Angel María Acevedo, quien desde la década de los 80 entró a laborar en la Pastoral Juvenil junto al padre Luis Rosario.
Hoy ya tiene 25 años dando lo mejor de sí por y para los jóvenes en busca de una mejor formación humana y una sociedad cada vez más sana.
A pesar de que Angel María sufre de sordera no ha sido impedimento para desarrollar su rol ya que se comunica perfectamente con los demás con tan solo leerles los labios.
Es posible que muchos lo conozcan. Se le ve acompañando en las homilías al Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y también al Padre Luis Rosario.
Acevedo posee una larga trayectoria de trabajo voluntario a favor de la niñez y la juventud, especialmente en el campo de la animación cultural y religiosa. Dedicar mi trabajo a servir a la juventud me ha ayudado a renovar profundamente mi corazón en Cristo Jesús.
He podido compartir con muchachos y muchachas de diversos estratos sociales, logrando con esto ser vocero del ideal de los jóvenes de construir la civilización del amor, expresó.
Resaltó que es verdad que la juventud está en crisis, pero para salir de la misma, hace falta que los gobernantes cambien su política y convivan con los jóvenes en sus barrios, se percaten de sus necesidades, conozcan su realidad y le busquen soluciones.
Angel María Acevedo destacó que hay que promover los buenos valores en la sociedad dominicana.
