El Año Nuevo del Calendario Agrario es también la Fiesta de la Primavera. Tuvo lugar este año el 25 de enero, ocasión en que la embajada de la República Popular China en Dominicana trajo al país un vistoso y esplendoroso espectáculo de música, danza y baile, representativos de tres municipios del norte.
Vemos propicia la celebración para que la RPCh nos traiga otras gratas noticias, como la de un Intercambio comercial que ofrezca más oportunidades y espacio a las ofertas dominicanas. El gigante asiático cuenta con un mercado bastante amplio y versátil para dar cabida a productos en los que somos competitivos, a saber, ron tabaco, cacao, coralina y café, entre otros.
Y el momento no puede ser más auspicioso para propuestas que nos unan cada día más. Con apenas un año de relaciones diplomáticas, China y República Dominicana han conseguido mejorar y, en cierto modo, equilibrar la balanza comercial, con un notable incremento en las compras de la gran nación asiática y las sostenibles ventas de allá para acá.
Dominicana se beneficia de su ubicación geográfica como puente hacia la región del Caribe, así como también hacia el resto del continente y los demás países del mundo. Desde el 1985, ha implementado cinco acuerdos comerciales, a saber: Acuerdo de Libre Comercio de Alcance Parcial, con la Comunidad del Caribe (CARICOM), con Centroamérica, con Estados Unidos y Centroamérica (DR-CAFTA) y el Acuerdo de Asociación Económica entre la Comunidad Europea y sus Miembros y el CARIFORO.
Sin embargo, nada de esto ha sido suficiente aprovechado de este lado. Es preciso que nuestro país reconozca que debe dar pasos más firmes y abarcadores para sacar beneficios de las relaciones sino-dominicanas. Se inscribe entre estas medidas la eliminación del visado para viajar a en ambas direcciones, de manera que dominicanos y chinos prescindan de este requisito para encontrarse mutuamente. Apenas unos mil chinos visitan anualmente a RD como vacacionistas y en negocios.
Seríamos los más beneficiados, logrando competir, incluso, con Jamaica y Cuba, que reciben cada año más de 300 mil turistas chinos con un alto poder de consumo. Costa Rica estaría en esas gestiones, consciente de enorme potencial de ese mercado.

