En el año de 1997, el afamado politólogo Giovanni Sartori, impactó a las grandes mentalidades de las ciencias sociales, al exponer su novedoso concepto, del Homo Sapiens al Homo Videns. El cientista restóimportancia a la conceptualización y le anunció al mundo la formación de un hombre nuevo, »incapaz» de asimilar las palabras o conceptos, pero muy proclive a asimilar las imágenes televisivas y por ende, dejarse teledirigir con facilidad.
Lo que no imaginó el autor de »Teoría de la Democracia», era que el narcotráfico estaba llamado a convertirse en un extraño modo de producción, capaz de crear otro hombre nuevo, cuya mentalidad amenaza todos los valores éticos y degrada la vida civilizada, tal y como ocurre en la República Dominicana de hoy en niveles alarmantes.
Pienso que la descomposición social dominicana está a la vista de todos. El auge del crimen organizado, los escándalos de narcotráfico y esta imparable ola de corrupción administrativa, nos obliga a todos a hacer un alto en el camino y a unir voluntades por encima de intereses políticos para tener una mejor nación.
El riesgo sigue siendo un concepto de alta categoría, así lo expresó una vez Anthony Giddens. En tal sentido, sin pretender alarmar, manifiesto, que cuando los estamentos de una sociedad se aglutinan fruto de la frustración o el hartazgo como consecuencia de la ineptitud de su clase política, las reacciones son diversas. A veces los gobernados demandan cambios drásticos o exigen un cambio de gobierno, mediante el método reformista o electoral.
La lucha deberá ser ardua. El presidente Leonel Fernández podría tener muchos aliados, pero tendría que demostrar contundentemente a los dominicanos, que está dispuesto a enfrentar el narcotráfico y la corrupción administrativa.
