Sin que se haya producido por algún movimiento telúrico, el agrietamiento de tierra en la sección Mari Vásquez, de Puerto Plata, debería servir al menos de advertencia a la población de que esa y otras zonas del territorio nacional están localizadas sobre fallas sísmicas similares a las que causaron el devastador terremoto del 12 de enero, en Haití.
El geólogo Orlando Franco afirmó que el lugar donde se produjo el hundimiento está localizado en un área próximo a la falla Camú, a unos seis kilómetros de Imbert, lo que otorga validez a la advertencia precedente.
Ya antes, la Sociedad de Sismología sugirió aplicar un programa de reparación de edificaciones que albergan a escuelas y hospitales, en cuyas construcciones no se aplicaron diseños antisísmicos.
Gran parte de las edificaciones levantadas en regiones afectadas por las ocho fallas sísmicas que atraviesan el territorio, han sido levantadas sin observar requisitos mínimos de seguridad en caso de la ocurrencia de un terremoto.
Sismólogos estadounidenses confirieron similar nivel de probabilidad de que el epicentro de un terremoto se origine en la zona Norte dominicana o en la capital haitiana, donde aconteció la tragedia.
Es por eso que se insiste en señalar que el agrietamiento o hundimiento de tierra en una comunidad de Puerto Plata, debería servir de alerta siquiera para que la población consolide conciencia sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas ante un posible terremoto y Dios quiera que nunca ocurra.
Temblores de tierra de moderada o menor intensidad han producido en el pasado daños de consideración en viviendas, comercios, edificios públicos y carreteras en Puerto Plata y Santiago, lo que consolida la exhortación a la prevención.
Sin ánimo de alarmar, se clama por una política nacional de prevención para casos terremotos.

