La solemnidad marcó la sepultura del afamado artista fotográfico Natalio Puras Penzo (Apeco), quien murió el 15 de enero fue sepultado al día siguiente en el cementerio municipal de la calle 30 de Marzo de Santiago.
Formó parte del grupo de fundadores del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, por cuya razón fue apresado y sometido a torturas en la cárcel de la 40, de donde se escapó de morir en la silla eléctrica cuando estaba en la fila de los que serían ejecutados.
En ocasión del novenario de su muerte, Ramón Lorenzo Perelló, uno de sus entrañables amigos escribió un poema que reproducimos aquí.
RAMON LORENZO PERELLO
Fue un hombre singular y virtuoso
que, loco por el arte y el retrato,
se propuso, con espíritu afanoso,
a consagrar lo bello sin recato.
Siempre apeco fue así; día tras día,
le dio a su vocación toda su alma
perpetuando, con amor, su fantasía
con un intenso ardor y dulce calma.
Y ese arte, que alentó toda su vida,
tras su imprevista y súbita partida
tendrá en un album o pared un eco,
pues él nació y vivió, serenamente,
para exponer su esfuerzo diariamente
y eternizar el mote artístico de Apeco.

