La industria, el comercio, la agricultura, las bellas artes y el deporte son actividades donde los inmigrantes han impreso sus huellas de manera muy visible.
Sin la presencia de esos extranjeros que al cabo del tiempo se han aplatanado no se sabe qué fuera hoy República Dominicana.
Es justo, pues, que cada 15 de junio, cuando se celebra el Día del Inmigrante, se haga un alto para reconocer los aportes a la economía, la educación, el deporte y la cultura de esos extranjeros que se han asentado en territorio dominicano.
Este país cuenta con colonias de españoles, árabes, judíos sefarditas, haitianos, chinos, cocolos y japoneses que han dejado sus huellas en diferentes actividades.
De la misma manera que como muchos países valoran el aporte de esos extranjeros que se instalan en su territorio con el deseo de trabajar y prosperar, República Dominicana tiene que hacer lo mismo.
Y más porque gracias a muchos extranjeros se han podido consolidar sectores claves para el desarrollo.

