SANTIAGO. El arzobispado de esta ciudad consideró oportuna la designación del mayor general Manuel Castro Castillo como jefe de la Policía Nacional porque, de acuerdo a su criterio, se produce en un momento en que la seguridad ciudadana se vuelve trizas.
En el editorial de la edición de este domingo del semanario Camino, titulado Éxito, general, el principal organismo católico de esta demarcación considera que el nuevo incumbente policial tiene como principal reto devolver la tranquilidad a este pueblo noble y trabajador, ya que algunos pretenden hacer del territorio nacional un infierno.
Resalta que el patrullaje mixto de policías y militares produjo cierto respiro positivo en la ciudadanía, el vocero escrito del arzobispado santiaguero es de opinión de que esa no es la solución.
Es un medicamento para un paciente moribundo, pero que continúa en estado de coma, porque cada día nos sorprenden nuevos atracos, robos, asesinatos, precisa.
Para a seguidas agregar que, para lograr que se convierta en realidad el sueño de los dominicanos de vivir en paz, el general Castro Castillo necesitará el apoyo del Gobierno, a través de la dignificación de la vida de los policías.
Por igual, considera que se debe facilitar a la institución policial los recursos necesarios que le permitan a sus miembros desempeñar su noble misión con eficiencia, porque cuentan con los equipos suficientes sin tener que andar mendigando, y siendo presas fáciles de quienes los corrompen.
Recomienda al general Castro Castillo continuar con el adecentamiento y profilaxis dentro del cuerpo del orden, sacando aquellos miembros, no importa el rango, que tanto daño le han hecho a su imagen con actuaciones dolosas que se transforman en traición a la patria.
A juicio de Camino, el nuevo incumbente de la Policía necesitará el apoyo de sus compañeros de uniforme, para que no sean obstáculos en los planes que tiene para desempeñar su labor de manera ejemplar.
