Este monumento natural fue visitado por un grupo de comunicadores como parte del programa de estudio práctico del Diplomado Internacional de Periodismo Ambiental que auspicia el Programa de Protección Ambiental de la USAID, INTEC y el Ministerio de Medio Ambiente.
Los Saltos de Jima, recientemente habilitados para el ecoturismo- son un verdadero tesoro escondido.
Para las personas que aman la naturaleza y buscan un contacto directo con un ambiente libre de contaminación, existe un lugar paradisiaco en Bonaol, se trata de Los Saltos de Jima.
En este lugar, los amantes del ecoturismo pueden disfrutar de la singular belleza de los saltos de agua que al caer forman piscinas naturales.
Para llegar hasta este maravilloso lugar, el Ministerio de Medio ambiente ha construido un sendero que hace menos difícil el trayecto.
La cascada de este salto no cuenta con gran altura y a simple vista parece surgir del verdor de los árboles.
El sendero de los Saltos de Jima se encuentra a solamente una hora y media de Santo Domingo, en la carretera, los visitantes pueden disfrutan del verdor del paisaje agrícola, así como de los trabajos artesanales que son ofertados en la autopista Duarte.
Entrando por el cruce de La Ceiba y rodando algunos kilómetros monte adentro, se esconden las límpidas aguas y las cascadas naturales del río Jima.
Aunque todavía este paraíso de la naturaleza es desconocido por muchas personas, se prevé que en los próximos años se convierta en uno de los puntos turísticos más visitados del Cibao y en sus alrededores se concentren diversos comercios que faciliten la estadía en el lugar.
Mientras esto se materializa, los interesados en explorar esta zona deben de tomar en cuenta todo lo que necesitaran para su estadía en el lugar, pues no encontraran hoteles o comercios en los alrededores inmediatos del salto.
Por lo atractivo del lugar, las autoridades confían en que en los próximos años se convertirá en uno de los destinos más visitados del Cibao.
Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en la zona abundan especies nativas de higos, cigua, sablito, helecho macho, ceibas y espatodeas, y cigua Constanza, pájaro bobo, barrancolí, pericos, anfibios y reptiles propios del bosque pluvial.
De los nueve saltos que se han contabilizado en el río Jima desde su nacimiento, en la Reserva Científica Las Neblinas, están los tres saltos de Jima, y unas diez pozas de agua que se forman a lo largo del lecho del río y que se conocen como las Pozas de la Reina.
Ubicado en las cercanías de Bonao, hermosa región que brinda innumerables y poco explotados atractivos naturales. Cuenta con uno de los mayores atractivos de esto lugar virgen, es que se encuentra lejos de los efectos dañinos del hombre, y esto crea un ambiente perfecto para practicar ecoturismo.
El génesis
El río Jima nace en la Reserva Científica Las Neblinas y desemboca en el río Camú para pasar a alimentar el caudal de la presa Rincón.
El Monumento Saltos de Jima tiene 18.67 kilómetros cuadrados de extensión desde el nacimiento del río y parte de su trayecto.
Rolando Sano, encargado de la División de Flora del vice ministerio de Áreas Protegidas y Biodiversidad de Medio Ambiente, explicó que la importancia de la zona radica en que tiene alta disponibilidad del agua en el país, siendo una zona de lluvia frecuente con una pluviometría superior a los 2,000 y que en ocasiones puede llegar a los 4,000 milímetros al año.
El Monumento es además parte del Sistema Madre las Aguas, compuesto por los parques Juan Bautista Pérez Rancier, Nalga de Maco, Armando Bermúdez y la Reserva Científica Ébano Verde. En este conjunto de áreas protegidas de la Cordillera Central en donde nacen los arroyuelos que suplen casi el 80% de las condiciones hídricas de la isla Hispaniola.
El río es protegido por una franja boscosa que ha sido afectado por conuquismo y la deforestación que amenazan especies como el copey, palma manacla, cola, cabirna, mara y sablito, que se ven afectados por cultivos menores introducidos de yautía, cacao, aguacate y guandules.
Medio Ambiente limitó la producción agrícola y ganadera en la zona e involucró a los campesinos en las labores de siembra y cuidado con conformación de 14 brigadas de 15 personas.
Colaboraron en este reportaje: José Antonio Torres, Odalis Mejía y
Una empresa en el bosque
María Casilda Vásquez, madre de nueve hijos, lleva 32 años viviendo en el paraje El Canal, de la comunidad Charco Prieto de Bonao en Monseñor Nouel.
Ella y su familia viven una nueva realidad después de la declaración como área protegida del Monumento Natural Saltos de Jima el 7 de agosto del año 2009 mediante el Decreto 571-09 con el que se crearon un total de 37 nuevos espacios en conservación en diferentes categorías.
Ella narra que antes de declarar el área protegida el la situación de esa comunidad era más fría.
Aunque ella tenía un pequeño colmadito, desde que comenzó el proyecto de habilitar el área para la visita, María Casilda empezó a ganar, pues era capataz y la cocinera de los trabajadores.
Una vez culminó el proyecto, su trabajo cesó, pero su esposo fue contratado como parte de la brigada de mantenimiento con un salario de 8 mil pesos mensuales.
Y en su colmado, de pasar a una venta pírrica de menos de mil pesos, ahora logra ventas de hasta 5 mil en un día bueno. Además, obtiene ingresos extras cuando le prepara comida a algunos de los visitantes.
Afirma que con declaratoria del área, la gente ha empezado a valorar los recursos que tiene cerca y proteger más el bosque y el río.
