JERUSALEN. AP. Decenas de mujeres palestinas forcejearon ayer con soldados israelíes en un puesto de control entre Jerusalén y Cisjordania, en medio de crecientes tensiones religiosas y políticas en la ciudad disputada por ambos bandos.
Durante el choque en el puesto Kalandia, las mujeres cantaban: Jerusalén es árabe, nuestra capital eterna, plantaron brevemente la bandera palestina en uno de los portones de metal e intentaron pasar al otro lado a la fuerza. Los soldados forcejearon con las mujeres y las dispersaron con gases lacrimógenos. Alguien lanzó una bomba incendiaria a un jeep militar y obligó a los soldados a apresurarse a extinguir las llamas.
Al retirarse las mujeres, adolescentes palestinos arrojaron piedras a los soldados, que cerraron el cruce.
Cuatro manifestantes fueron detenidos, según las fuerzas armadas israelíes, que dijeron que no hubo heridos.

