Opinión

Apuntes sobre los feminicidios

Apuntes sobre los feminicidios

La violencia contra la mujer es más antigua que el nacimiento de la fe religiosa, sobre todo la cristiana que la hace responsable de la tragedia humana al convencer a Adán de comer la manzana del árbol prohibido, condenándola Dios, macho-masculino a “parir los hijos con dolores” (entonces no existía la cesárea inventada por los Césares del imperio Romano).

Decir que es un problema mundial, no basta, que en todas partes las mujeres caen como moscas, que son violadas, vejadas, humilladas, enajenadas, embrutecidas y asesinadas, lo sabemos porque lo vemos, porque lo vivimos a diario, no es suficiente.

Es trillado afirmar que la mujer es la mitad de la humanidad y la madre de la otra mitad. No resuelve el problema seguir insistiendo en el carácter y absurdo del mundo capitalista. Total, en el socialismo ha sucedido más o menos lo mismo: la mujer relegada con tareas, oficios y profesiones estereotipadas.
La tesis de que los hombres tienen la primacía porque son más fuertes, porque van a la guerra con todos los sacrificios que implica, es ridícula, como ridículo es el “sexo fuerte” masculino.

Decir que el problema de los feminicidios es multifactorial dejó de ser académico, al igual que la cultura masculina ancestral como la sotana que pretende explicarlos y justificarlos en las aulas.

¿Qué hacer para detener las agresiones físicas y psicológicas contra las mujeres? ¿Educar a los hombres? Y a ellas, ¿quién las educa? ¿Dónde? ¿Cómo evitar que sean tratadas como una cosa, como propiedad privada? ¿Cómo insertarla en condiciones de igualdad en el mercado liberal de la ciencia, la tecnología, etc., sin que se sientan discriminadas, con salarios bajos aun haciendo las mismas tareas de sus pares varones? ¿Cómo hacer que desaparezca el concepto “mío”? (Mi mujer, mi marido). Sabemos que durante miles de años lo “mío”, lo “tuyo” no existía porque todo era de todos dado el hecho de que los niveles de producción o modo de producción no tenían el desarrollo necesario para la individualización y la privatización.

Ahora que parecen estar de “moda” los feminicidios me he preguntado, ¿Qué responsabilidad tienen los medios de comunicación; televisión, radio, periódicos, redes sociales, cines, en la difusión masiva y morbosa de las muertes de las mujeres a manos de sus esposos, amantes, enamorados, examantes, expareja, etc., que muchas veces terminan suicidándose ellos mismos?

Las mujeres escuchan a los dirigentes políticos de todos los países exclamar la necesidad de extender las libertades públicas, de construir sociedades más solidarias, más participativas, darle voz a los que no tienen voz.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación