¿EL FINAL DEL PERONISMO?
Los peronistas afirman que en política todo se perdona, menos perder, y en esa vertiente, se intuye que el peronismo no perderá los comicios de 2015, aunque es previsible, marca un final del peronismo kitchnerista
UBI RIVAS
En las elecciones de término medio (legislativas, alcaldías y gobernaciones) realizadas en Argentina el 27 de octubre último, los argentinos hicieron una inflexión en la que dieron a entender que su respaldo al kitchnrismo que lidera la presidenta Cristina Fernández, viuda del presidente Néstor Kirtchner, ha cesado, al triunfar con un 43.9% a favor de Sergio Massa, gobernador de la decisiva Provincia de Buenos Aires, frente a 32.1% del gubernamental Frente para la Victoria (FPV). Sergio Massa, devoto peronista, abrió una escisión al oponerse a la reelección por segunda vez de la presidenta Fernández para las elecciones presidenciales de junio 2015, de la que, por supuesto, hay copiosos zafarranchos preparativos.
En la política de Argentina, la Provincia de Buenos Aires, que concentra un promedio de cuatro de diez votantes a nivel nacional, es no solo un medidor, sino un peso decididor en los certámenes electorales, que Massa, un peronista disidente dentro del mismo peronismo, con 4l años, resultó imponerse fácil, desde la alcaldía del Municipio de Tigre, suburbio porteño.
Aún cuando el FPV obtuvo un 33.2% en el certamen, el peronismo disidente logró el mayor sentir político de los argentinos de manera fehaciente y clara, no obstante el kirtcherismo controla la mayoría absoluta en los diputados y en el Senado con 40, y no dispone opción de reformar la Constitución para permitir extender otro período a la presidenta Fernández, porque requeriría dos tercios de los diputados y senadores, perspectiva agreste, conforme los resultados a boca de urna.
Sergio Massa luce con la mayor masa para vencer s sus contendores fuera y dentro del peronismo, vinculado al poderoso Grupo Multimedia Clarín, enfrentado con la presidenta Fernández por el control informativo en una lucha grecorromana que decidió la Suprema Corte de Justicia, apenas 48 horas de los comicios últimos, al fallar por sentencia que Multimedios Clarín debe vender 15 licencias de radio AM y FM y de televisión abierta y 222 licencias de televisión por abono (cable), extensivo a otros medios de comunicación.
El subsidio a familias pobres es alto, conforme a la filosofía populista peronista, que de 4 mil millones de pesos argentinos en 2003 saltó a 140 mil millones de pesos hoy, la inflación pendula entre 20 y 25 %, aunque el Gobierno solo admite un 10%, pero la determina quien verifica los precios de los supermercados al comprar los alimentos.
El desempleo (paro) es del 7.3%, Brasil 5.7%, España 27%, Zona Euro 12.2%, Chile 6.2% y USA por sobre el 7%. El 16 de abril del 2012 la presidenta Fernández dispuso la expropiación del 51% que tenía la petrolera Repsol en YPF, acusando al emporio ibérico de no invertir lo correcto, y el año anterior firmó un contrato con Chevron para explotar el yacimiento de Vaca Muerta y esquistos en la Patagonia para perforar cien pozos con inversión de US$1,240 millones, y producir 50 mil barriles y tres mil metros cúbicos diarios por 35 años y una inversión total de US$17 mil millones.
Repsol reclama US$10 mil millones de sus acciones, que la presidenta Fernández objeta por considerarlas sobrevaluadas.
Hay dificultades con el dólar que en el mercado negro cotiza a 69%; nadie puede comprar divisas para ahorro ni adquirir viviendas, repercutiendo esto último en la industria de la construcción, vital en una sociedad subdesarrollada, y aún así subió del 15% en 2003 a 23% en 2011.
En 2003 un 65% recibía el beneficio de la pensión y hoy el 95% y la inversión extranjera pasó de US$1,652 millones en 2003 a US$12,55l millones hoy.
La resolución 125-2009 elevó los impuestos de exportación a productos agrícolas que desató un gran descontento con bloqueo de carreteras, cuando la opción correcta es cero gravamen esbozada por Milton Friedman y sus Chicago Boys, que reportó orondos resultados al Chile del general Augusto Pinochet. La política de los derechos humanos avalada por las Madres de Mayo y los juicios a represores y criminales de guerra de los gobiernos dictatoriales recientes.
Los peronistas afirman que en política todo se perdona, menos perder, y en esa vertiente, se intuye que el peronismo no perderá los comicios presidenciales de junio 2015, aunque es previsible, marca un final del peronismo kitchnerista, y una referencia nada pequeña para Cristina Fernández, en que la peña tanguera es muy posible que la dirija Sergio Massa, lo que traduce que la milonga peronista prevalecerá por lo menos un gobierno más.
