Semana

Argentina y lasis las Malvinas

Argentina y lasis las Malvinas

El reclamo de la República de Argentina por el reintegro a su patrimonio geográfico é histórico del archipiélago de las islas Malvinas, Saunders,  Georgias de Sur y Sandwich del Sur, usurpadas desde el 3 de enero de 1833 por Gran Bretaña, constituye uno de los temas más palpitantes de la diplomacia internacional, del derecho internacional público y el escenario del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas del presente.

El máximo foro planetario ha emitido diez resoluciones, instando a Gran Bretaña a devolver lo que ilegítimamente usufructúan a su auténtico dueño, la República de Argentina por el aval histórico, más 20 resoluciones del Comité de Descolonización, once resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), y pronunciamientos similares de los organismos regionales como el Alba, Unasur, Mercosur, Sica, CALC, Aladi, Parlacen, el Grupo Río y la Internacional Socialista.

El reclamo de Argentina por el reintegro a su patrimonio  geográfico é histórico soberano é inalienable se inicia con la referencia histórica de las islas Malvinas con el avistamiento de los navegantes italiano Américo Vespucio y Hernando de Magallanes, desde el puente de sus navíos, sin que desembarcaran ninguno de los dos en el archipiélago.

El naturalista francés francés Luis Antoine de Boungainville avistó las islas Malvinas el 3 de febrero de 1764, tomando posesión de las islas tres días después, el 5 de abril de 1764, a nombre del rey francés Luis XV, fundando un fuerte que bautizó San Luis, en honor a su rey, resultando el prime europeo que pisaba y colonizaba las Malvinas.

Boungainville levó anclas del puerto de Saint Malo, de donde se deriva por acomodación al castellano el nombre de Malvinas, de la que Londres ignoraba su existencia, hasta mediados del siglo XVIII.

Cuando se produjo la separación de España por los patriotas argentinos, el 20-05-l8l0 con la creación de Las Provincias Unidas del Río de la Plata, las islas Malvinas ipso facto fueron parte del territorio de la reciente creación política, que consolidó el general José de San Martín en la batalla de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813.

Londres se entera de la existencia de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur en 1716, cuando el ingeniero militar francés y espía de Gran Bretaña, de nombre Amádee Francois Frézier, cartografió un mapa de las islas Malvinas, y motivaron a The City propalar que las islas fueron avistadas por el corsarioy salteador de los mares John Hawkins, y con esa referencia, el comodoro George Anson, luego de retornar de su expedición a los mares del Sur, inicia en l774 los trámites con el Almirantazgo inglés para elucubrar la estrategia de apoderarse de las Malvinas con el conocido expediente del saqueo y el robo tan consustancial en los sajones.

Londres dispuso en 1795 enviar una expedición de reconocimiento y posesión de las Malvinas al mando del capitán John McBride, y en Port de la Croise, Mc Bride fundó Puerto Egmont, donde Boungainville había fundado Puerto Luis, ondeando las banderas de Francia y Gran Bretaña a la vez, sabedor Londres de que España tenía derecho de posesión de todo el continente americano hasta el Estrecho de Magallanes, en virtud del Tratado de Utrech de l7l3, y en referencia a las islas Malvinas, el doble motivo de que el rey Luis XV, que sostuvo grandes vínculos con su par francés Carlos III, el primero ordenó a Boungainville entregar las Malvinas a España.

Bougainville entregó las islas Malvinas a Luis XV el 2 de abril de 1767, en el fuerte de Puerto Luis, y el 10 de junio de 1770 los británicos residentes en las Malvinas fueron desalojados manu militari, acción que Gran Bretaña interpretó como un “agravio”, exigiendo su soberanía de Puerto Egmont.

Posteriormente añadieron que no admitía el cambio de nombre de Falkland por Malvinas, y que España incurrió en la debilidad de aceptar por acuerdo rubricado en el año  1771 entre el embajador español en Londres, príncipe Masserano y cu contraparte inglés el duque de Rochford.

Tres años después, en forma sorpresiva, los británicos abandonaron las Malvinas el 22 de mayo de 1774, y el comandante de la guarnición inglesa, Ferry Clayton, incrustó una placa de plomo en una roca en las Malvinas, en la que constaba que Puerto Egmont era propiedad de su majestad el rey Jorge III, enarbolando el pabellón británico.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación