Luis Medrano es el empresario artístico criollo con más agallas y
sagacidad al momento de emprender proyectos artísticos monumentales. De ahí que haya acuñado la palabra »mega», con sus »megacantantes» y »megaestrellas», (como bautizó en su momento a Miriam Cruz); sus megadivas, megaconiertos) y megafestivales.
Todo lo que organiza Luis Medrano es en grande, y qué bueno que sea siempre con artistas dominicanos, como lo demostró con gran éxito este
pasado fin de semana con su Festival de Verano. En la denominada »guerra de las cervezas», la gente de Brahma han
conseguido los servicios de Vladimir Lendof, un excelente estratega de
eventos al que particularmente considero el mejor del país en su área. Pero en materia de espectáculos, los de la cervecería Presidente tienen a un Luis Medrano, quien parece tener magia en todo lo que
toca. Vacacionando en Semana Santa por el Sur del país pude presenciar el desarrollo de su Festival de Primavera en las tarimas colocadas en Barahona, Enriquillo, Neyba, Duvergué, Azua, y la playa Salinas de Baní. Un proyecto ambicioso ese de montar un concierto musical en todas las playas del país al mismo tiempo.
Había que ver la movilidad de orquestas, presentadores, técnicos,
sonidistas, para coordinar y montar 27 conciertos a la vez, en las
playas y parques de Constanza, Dajabón, Puerto Plata, Miches, Juan Dolio, Boca Chica, Palenque, Haina, Samaná. Todas las orquestas disponibles trabajando, entre ellas Milly, Toño
Rosario, Kinito, Pochi, Krispy, Joe Veras, Marcos Caminero, Silvio
Mora, El Gringo de la Bachata, Rafely, Cherito, Masa y la Big Band,
Kiko El Presidente, y con ellos todos los presentadores de la capital,
de Santiago y las provincias del país.
Una jornada artística colectiva como nunca antes se había visto, que llevó alegría y entretenimiento en lugares donde anteriormente pasaba el »sabado de gloria», sin pena y sin gloria. Otro gran exito de Luis Medrano, y de la Cervecería que confió en su »locura».

