El mediodía se sigue llenando de programas de variedades de realización local, ya no solo en la semana, sino también el sábado.
Hasta hace poco la competencia estaba centrada en telenovelas y en programas enlatados, pero con el giro que se ha dado, los artistas, productores, técnicos criollos vuelven a colocarse en un lugar de importancia.
Los productores y realizadores tienen que emplearse a fondo para lograr audiencia y por ende patrocinio y colocación publicitaria, lo cual pone a prueba la creatividad y capacidad de trabajo del talento local.
Y precisamente, ahí está el problema. Está haciendo falta gente en capacidad de aportar ideas, dentro del esquema de nuestra televisión local, y lo decimos porque hay muchos que solo están improvisando o copiando.
Si bien es cierto que todo lo que se hace de alguna manera tiene influencia o son el reflejo de cosas que ya se han hecho, por lo menos deberían «maquillarlas», para que no se vea tan cruda y burda la clonación.
La televisión de factura criolla tiene de nuevo la oportunidad de trascender.
Ojalá que todo el que esté involucrado en ella tenga la capacidad de saber aprovechar la corriente y el giro favorable hacia lo local.

