Pienso que sería una acertada decisión la de que vuelvan a juntarse los intérpretes de bachata Monchy & Alexandra, luego de más de dos años de separación.
La pareja se disolvió en su momento de mayor fama y apogeo, luego de haber creado una plataforma internacional de alta rentabilidad, que le mantenía la agenda ocupada durante todo el año. Alexandra quiso correr como solista, y la realidad le dio en la cara, pues quedó demostrado que el público la asimilaba en el concepto de dúo.
Fue un absurdo romper el dueto en el nivel más alto de popularidad y mercadeo, para emprender un proyecto en solitario que de antemano se sabía que iba a confrontar dificultades.
Alexandra sin Monchy muy poco podía hacer, pero nadie al parecer le advirtió que estaba cometiendo un error al lanzarse como solista, a un mercado donde solo »las águilas se atreven.
Mucho más en un género como la bachata que carece de figuras femeninas.
Desde la época de Mélida La Sufrida, hace ya varias décadas, la denominada música de amargue no ha podido sustentar a una cantante solista en el género.
Parecería como si ese capítulo se hubiese cerrado con ella.
Todos las figuras estelares de la bachata son masculinas.
De todas maneras, hay que aplaudir el hecho de que Monchy & Alexandra se vuelvan a juntar y que procuren recuperar todo el terreno y el dinero perdido.

