Joseph Caceres
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Los artistas y
sus carencias
Cuando los peloteros de Grandes Ligas van a negociar un contrato en el mercado, o se declaran agentes libres, se auxilian de expertos y abogados que les facilitan los trámites, saben cómo negociar y obtener las mayores ventajas.
Y esos expertos ganan sus porcentajes, claro está… No podemos aquí decir lo mismo de ciertos artistas criollos de gran fama, pero que no están preparados para las contingencias.
Firman contratos leoninos que los atan a clásulas espantosas porque carecen de un abogado o un experto que les auxilie, y todo por no pagar lo que se debe.
Como managers tienen a inéptos, más bien «muchachos de mandados» incapaces de discernir y aconsejar al artista de manera adecuada. Lo mismo ocurre con los llamados «relacionadores públicos» que no saben ni hablar y que en momentos de dificultades son incapaces de articular dos palabras sin cometer errores o decir cosas que comprometen seriamente a los artistas que dicen representar.
La de relaciones públicas es una profesión que se estudia, y que aquí lamentablemente se festina, no solo en el arte, sino en el ámbito empresarial.
Apena, y uno siente la verguenza ajena, al observar el pobre desempeño de alguna gente del medio que se han enganchado como relacionadores públicos de algunos artistas.
Cuando llegan los problemas es cuando más se advierte la carencia de gente en capacidad de enfrentar situaciones haciendo uso de las herramientas comunicacionales de estos tiempos. El cuadro es patético. Artistas con limitaciones de formación educativa con deficiencias en la articulación del lenguaje, que para empeorar las cosas, se buscan voceros y publicistas peores que ellos.

