Una herencia nefasta
Resulta en cierto modo capcioso el comportamiento y las actitudes que asume parte de nuestra gente con respecto a quienes sobresalen, se destacan y triunfan.
En vez de celebrar y apoyar a Martha Heredia por la hazaña de ganar el Latin American Idol, aparece gente que la critica y la ataca, que le buscan la quinta pata al gato, como si trataran de disminuirla.
Con Juan Luis Guerra sucede lo mismo, pues siendo un gran triunfador y uno de los artistas que con mejores credenciales nos representa en el extranjero, con frecuencia es blanco de críticas despiadadas.
Si enfocamos al grupo Aventura, que está completando un record mundial con 4 funciones a casa llena en el Madison Square Garden, nos encontramos también con gente a la que al parecer eso le molesta.
Ese comportamiento de nosotros los dominicanos es parte de la herencia española, de nunca están conforme con los galardones que les dan a su propia gente.
Si le dan un Oscar a un «fulano» español, en vez de alegrarse lo que hacen es protestar porque no se lo dieron a »mengano».
Así somos muchos dominicanos, que en vez de sentirnos orgullosos del éxito de nuestra gente, lo que procuramos es disminuirla y restarle créditos y méritos.
Se ha visto inclusive con los más destacados peloteros nuestros de Grandes Ligas, que en el país encuentran sus mayores detractores y enemigos.
Qué destino!

