Ignorancia supina
Hay gente que critica aspectos de una telenovela que se realizó en Colombia sobre «La Fiesta del Chivo» argumentando que hay rasgos y situaciones que no se corresponden con los hechos que en realidad sucedieron en esa época.
Se olvidan de que se trata de una novela, no de una narración histórica de la era de Trujillo, y que como tal el autor del guión tiene licencia para jugar con la fantasía.
Igual sucede con las novelas que se han escrito sobre personajes y hechos históricos, los cuales a veces se usan solo de referencia para desarrollar la trama que ha concebido el autor.
Lo que apena es que en otras manifestaciones ocurre lo mismo que con las telernovelas.
Hay cronistas de arte que acuden a ver obras teatrales, de mensaje y contenido codificado, igual al de los cuentos cerrados, que hay que saber interpretar, que como no los entienden, vierten opiniones negativas resultado de su ignorancia supina.
Es como ir a una exposición de obras pictóricas abstractas, y salir de allí diciendo que son puros garatos, o clasificar las obras sinfónicas y de los clásicos como «musica de muertos».
No considero que nadie que piense así sea capaz de hacer una recensión que valga la pena.
Lamentablemente sufrimos una crisis de valores y el nivel cultural de mucha gente en la comunicación de arte deja mucho que desear, pues se han quedado en lo trivial y dicharachero, sin ningún aprecio por los clásicos ni las verdaderas obras de arte.
Se pueden contar con los dedos de una mano, y sobran dedos, los cronistas de arte en capacidad de trascender de lo trivial.
Alguien, naturalmente, tiene que sufrir las consecuencias…

