Balance negativo
Concluye el año y ya se anuncia la evaluación final de todo lo importante que ha ocurrido durante el mismo.
A decir verdad, el balance que podemos por nuestra parte establecer es negativo, con un manifiesto descenso en lo musical, pues la salsa que el año pasado alcanzó los mayores niveles de proyección y popularidad, en el 2014 ha experimentado una baja en su incidencia en sentido general, aunque se establece que se han grabado más temas.
Mayor resonancia han tenido algunos de los exponentes urbanos, que inclusiven han hecho featurings con figuras extranjeras de relieve como es el caso de Don Miguelo y el cubano Pitbull.
El merengue tradicional, aunque se han lanzado más temas que en otros tiempos, no se puede decir que alguno ha «visto a Linda», en cuanto a popularidad par alcanzar el éxito, pese a la intensa promoción que se ha hecho. Perto un éxito, éxito, no se ha tenido.
La bachata por igual. El año pasado Raulín causó estragos con su tema «Esta noche», pero este año no se puede decir lo mismo de ningún otro exponente local.
El fenómeno del género, empero ha venido de fuera, con el caso de Romeo, de cuya producción se han escuchado practicamente todos los temas al mismo tiempo, creando una barrera a la música de los demás intérpretes.
Este año no hemos tenido los conciertos y espectáculos a gran escala que posibilitaban por lo menos un «plus» a las figuras del merengue en cuanto a actividades de relieve se refiere.
De no haber sido por el Festival Presidente, y el aniversario de la televisora Telemicro, la ausencia de bandas de merengue, salsa e intérpretes urbanos en los grandes escenarios de los estadios hubiese sido nula.
Como ha estado ocurriendo en los últimos tiempos, se tendrá nuevamente que escoger y recoger, entre lo muy poco que se ha hecho en un mercado artístico deprimido y de escaso brillo.
No queda de otra, como dicen…

