El arte de hacerse “el muerto”
La cantidad de dinero que mueve el mundo del entretenimiento y el espectáculo es nada despreciable, a juzgar por los números que se manejan del negocio.
Los precios de admisión a los espectáculos en algunos recintos varían, dependiendo del área en la que se desea estar.
Hay mesas en “special guest que pueden costar 250 mil pesos, aunque detrás haya otras locaciones de menor valor que pueden llegar a un mínimo de 3 mil y 4 mil pesos por persona.
En taquilla se hace un dineral. Pero donde hay un “chanchito” bueno es en la cantina, en que en una noche se venden sumas millonarias.
Se dirá que no todos los espectáculos alcanzan esas cotizaciones, pero para que se tenga una idea de cómo andan las cosas, hay presentaciones en discotecas, con una orquesta criolla, donde en el bar se hace, en venta de bebidas, dos millones.
Es lo que explica que en algunas discotecas, como las de la avenida Venezuela, presentan orquestas sin cobrar cover o derecho de admisión, porque el dinero lo hacen en la cantina.
Hay orquestas, empero, como la de Héctor Acosta, que aunque le paguen lo que le paguen, no aceptan contratos para tocar bailes con libre derecho de admisión, por un tema de “marketing”, para preservar la marca, cosa que no hacen otras agbrupaciones por aquello de que la necesidad tiene cara de hereje.
El caso es que aquí todos los espectáculos se están dando a casa llena. Los de salsa, merengue, bachata, típicos, urbanos, y el que no “guisa” es por su mala cabeza.
El dinero a nivel de espectáculos está corriendo a raudales. Basta y sobra ver todos los espectáculos criollos y extranjeros que hasta coinciden en una misma fecha.
Asi que nadie se lleve en el negocio del cliché de que “la cosa está mala”.
Pura mala maña, de gente que “se echa a muerta”, cuando está en su mejor momento.

