Soberano abuso
Es un soberano abuso el que se está cometiendo contra Mariasela Alvarez, por el hecho de que vertió críticas en contra del cantante urbano El Alfa, luego de su fementida defensa a los valores patrióticos y familiares contra los cuales atentó en el pasado, al momento de recibir el premio Soberano como Intérprete Urbano del Año.
La cantidad de oprobios, amenazas y agresiones de que ha sido objeto a través de las redes sociales, fomentada por sectores encubiertos que se han apandillado en su contra, es algo definitivamente vergonzoso.
Ella se ha querellado ante las autoridades competentes, aunque no sabemos para qué, pues en el Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología (Dicat) de la Policía Nacional, no suelen hacerle caso a esas quejas, a las que etiquetan, por lo regular, como “chismes de farándula”.
Ni siquiera los casos que envuelven a personal de la institución son atendidos, como se ve en la situación que atraviesa la joven Mariel de los Santos, que fue ascendida de cabo a segundo televidente de la Policía Nacional, quien se ha visto en la necesidad de cerrar todas sus cuentas de redes sociales, debido a la avalancha de insultos y agresiones de que ha sido objeto a través de las mismas.
Otro abuso, en contra de una joven que terminó estudios universitarios como agrimensora, y quien en su defensa argumenta que la Ley Orgánica de la Policía Nacional indica que todo miembro de la institución, después de terminar una carrera profesional universitaria, será ascendido a segundo teniente.
Pero además, una muchacha con sobrados méritos con seis años como policía, donde entre otras funciones, ha tenido que desarrollar tareas de patrullaje en San Francisco de Macorís.
En vez de investigar, los forajidos que se dedican a asaltar diligencias sin ni siquiera ponerse antifaz, la emprenden de manera cobarde y grosera en su contra.

