La Fundación de Exmilitares Constitucionalistas sostuvo hoy que aunque la corrupción y la impunidad no es un elemento nuevo en el país, la sociedad debe crear mecanismos modernos para combatirla.
«Aunque es cierto que es el mayor cáncer de Estado que existe, como consecuencia del predominio de un liderazgo tramposo, no es nuevo, lo que sí debe ser nuevo, es la forma de encararla a que estamos obligados los ciudadanos comprometidos con el desarrollo de una democracia participativa», expresó Andrés Fortunato, presidente de la entidad.
Sostuvo que la sociedad debe apostar al fortalecimiento de nuestras instituciones, para erradicar la política populista y con ello el clientelismo, el soborno, el contubernio, la corrupción y la impunidad institucionalizada.
Hablando acerca del origen de la corrupción, Fortunato Victoriá manifestó, que ésta es tan vieja como la humanidad, como lo explica el hecho de que, según la Santa Biblia en los versículos del 11 al 13 del capítulo 6, Jehová ordenó el diluvio universal, por la corrupción y la violencia.
