Moradores de los ensanches La Fe y Kennedy, en el Distrito Nacional, solicitaron la intervención del procurador general de la República y del jefe de la Policía, ante los desmanes, que según aseguran, comete un alegado enajenado mental.La solicitud fue hecha por Francisco Soto, Jesús Severino Sandoval (Puerto Plata), Miguel de la Cruz Tineo, y Ceferina González, residentes en los ensanches La Fe y Kennedy.
Pidieron al doctor Francisco Domínguez Brito, procurador general de la República, y al mayor general Nelson Peguero Paredes, jefe de la Policía Nacional, que intervengan antes de que ocurra un hecho de sangre irremediable.
Los denunciantes explicaron que el alegado enajenado, cuya identidad desconocen, constituye un peligro para los residentes en ambos sectores, debido a que es agresivo, está armado de palos, cuchillos y un machete, y ataca a cualquier persona que se niegue a regalarle dinero.
Dijeron que temen enviar sus hijos a la escuela, ya que el desconocido les dice palabras obscenas, frases insultantes, e invita las niñas a tener sexo.
Revelaron que hace varias semanas el desconocido destrozó a palos todos los bombillos del colmado D’Aza, en la avenida José Ortega y Gasset, entre las avenidas John F. Kennedy y San Martín.
Agregaron que dañó con aerosol una camioneta de un comerciante residente en el ensanche Kennedy, y en varias ocasiones ha intentado penetrar desnudo de la cintura hacia arriba al colegio Marillac, que está en la a venida San Martín, y a las instalaciones de los periódicos El Nacional, Hoy y el Día.
Entre las víctimas de los desmanes del desconocido citaron al señor Confesor Duarte, de 66 años, a quien roció con una sustancia química desconocida y luego golpeó con un bate de béisbol, a causa de lo cual tuvo que ser internado en el hospital Doctor Francisco Moscoso Puello.
Los denunciantes advirtieron que de no ser atendido su reclamo llamarán a una paralización de actividades, hasta que las autoridades policiales y judiciales intervengan.
