Perdidos, o entretenidos en debates inútiles, los hombres dominicanos parecen desconocer su imagen en el exterior. En un reciente viaje por varios países europeos la pregunta general fue: Qué es lo que pasa con los hombres de tu país? .
Pregunta con varias vertientes: Estamos superando a Guadalajara como la isla más peligrosa del mundo para las mujeres, con altísimas tasas de feminicidios, en una semana seis. Lamento tener que repetir que la política del Ministerio de la Mujer de protección al sexo femenino es un absoluto fracaso, sencillamente porque se ha abocado a una repetición de lo mismo: cursos y talleres para las víctimas, cuando la solución del problema lo que exige es mano dura, vigilancia e intervención rápida.
Y en esa vigilancia e intervención rápida la policía no es eficiente, porque entre sus alistados, como los del DNI, y Fuerzas Armadas en general, hay abusadores de mujeres, para quienes el problema de violencia doméstica se resuelve “entre marido y mujer”, como les ha enseñado la cultura en que fueron socializados…
Lamentablemente para burócratas profesionales, el problema del feminicidio exige trabajar más allá de las oficinas con aire acondicionado del Ministerio, en una labor de formación de comités contra la violencia doméstica en los barrios y zonas donde la miseria animaliza al hombre, y donde la policía no llega. Cuando brigadas de cinco o diez vecinos derriben las puertas donde una mujer es golpeada, o una niña es violada, o un niño abusado, entonces el abuso comenzara a resolverse.
Y, aunque esten metidos en reelección hasta el tuétano, craso error Danilo, craso error Leonel, el gobierno tiene que prestar atención a este fenómeno porque va inevitablemente a afectar el turismo, ya que así como nadie en su sano juicio viaja a Guadalajara, los turistas que necesitamos, los de calidad, no los pederastas ni enfermos sexuales de toda índole, van a dejar de venir al país por el alerta roja que significan los feminicidios dominicanos a nivel mundial.
Otra percepción recurrente es la de que toda la dominicanidad es corrupta y desfalcadora del Estado, (único modo de hacerse rico y rápido y lograr significancia social), algo que el gobierno también puede comenzar a remediar no ya arrestando a los “corruptos designados de Odebrecht”, sino incautando sus bienes, que es lo único que les duele, y utilizándolos para suplir la escasez de fondos que el gobierno argumenta para no terminar de arreglar los 43 hospitales cuya remodelación esta inconclusa; dotar los hospitales de lo que necesitan y aumentar las pensiones de cinco y tres mil pesos de los trabajadores y trabajadoras condenados de la tierra.
¿Los dominicanos?…gente empeñada en corregir lo que nunca se ha corregido.

