Bagdad. EFE. Al menos siete personas han muerto, entre ellas tres policías, y 18 más han resultado heridas hoy por el ataque de un suicida que lanzó su automóvil contra un puesto policial en Ramadi, capital de Anbar, a 100 kilómetros de Bagdad, informaron fuentes policiales.
Según la policía, el suicida empotró un vehículo cargado de explosivos contra el concurrido puesto de control en plena hora punta, donde además se encontraban mujeres y niños.
Anbar, que tiene frontera con Siria y Jordania, es la tercera provincia del país en superficie y entra en el llamado triángulo suní. En el pasado, esta provincia ha sido un feudo de la organización terrorista Al Qaeda en Irak. Ramadi se encuentra en la vía que une Bagdad no sólo con Jordania sino también con Siria, país de donde la policía iraquí cree que llegan muchos de los terroristas.
Desde el pasado 19 de agosto, día en el que una cadena de atentados produjo 87 muertos en Bagdad, los controles en las vías de acceso a los países vecinos han aumentado considerablemente.
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, llegó a declarar que el 90 por ciento de los terroristas que actúan en Irak llegan de Siria.
Maliki acusó al país vecino de dar cobijo a los militantes del extinto partido de Sadam Husein, el Baaz.

