El Gobierno y la oposición de Venezuela reanudarían desde hoy en República Dominicana una accidentada agenda de diálogo en procura de arribar a un acuerdo que conjure la grave crisis política, económica, social e institucional que agobia a esa nación.
Esta nueva ronda de conversaciones entre representantes del presidente Nicolás Maduro y de la Mesa de la Unidad Democrática convertiría nueva vez a Santo Domingo en sede de resolución de conflictos políticos en el continente, porque antes acogió ejercicios dialogantes entre Colombia, Ecuador, Bolivia y Venezuela.
La oposición venezolana ha enviado una delegación a la capital dominicana con el propósito de explorar las condiciones para una negociación, pero no hay dudas de que se trata del más elevado esfuerzo que se podría alcanzar para al menos reiniciar un diálogo que sería difícil y accidentado.
El expresidente del Gobierno Español José Luis Rodríguez Zapatero, que antes encaminó diálogo junto a los expresidentes Leonel Fernández y Martín Torrijos, ha logrado el respaldo del presidente Danilo Medina y de otros jefes de Estado para reanudar el camino hacia un imprescindible y duradero acuerdo político en Venezuela.
Aunque no son elevadas las expectativas de que esta nueva jornada de negociación resulte coronada por el éxito, es menester señalar que después de sesenta años de guerra insurreccional, el Gobierno de Colombia arribó a un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC, por lo que hay que estimular el diálogo de manera permanente.
Con el respaldo a tan auspiciosa iniciativa, el Gobierno dominicano ha reiterado ante la comunidad internacional la correcta posición de no involucrarse en los asuntos internos de Venezuela y, en cambio, estimular siempre que las partes confrontadas arriben a acuerdos que garanticen la prevalencia de la democracia.
El colmo
Lo deseable sería que a esta hora ya la Policía y el Ministerio Público hayan anunciado el esclarecimiento del asalto y robo perpetrado por individuos armados en la residencia del general de esa institución, Francisco Rommel López, en el sector de Arroyo Hondo.
No resulta nada común que se produzca un asalto en el fuero domiciliario de un general de brigada de la propia institución encargada de frenar la delincuencia. Ese asalto constituye un reto a la propia Policía y, por supuesto, a una sociedad harto temerosa por el auge de la delincuencia y criminalidad.

