La Administración de Riesgos Laborales (ARL) ha cacareado, para que todos se enteren, el logro que supone haber alcanzado un 100% en transparencia en la evaluación correspondiente a mayo realizada por la Dirección de Ética e Integridad Gubernamental. Como parte del proyecto de estandarización de los portales, con el estudio se mide la actualización diaria de los presupuestos, nóminas y otros datos contenidos en la Oficina de Libre Acceso a la Información Pública.
Es alentador que una ARS, que por demás está al servicio de la clase trabajadora, alcance un porcentaje tan elevado en materia de la transparencia.
Significa que el sudor y las energías del trabajador están debidamente protegidos y que sus recursos se administran con pulcritud. Mientras más entidades públicas cumplan con la normativa, más se previene la malversación de recursos y, por ende, se avanza en la lucha contra la corrupción. El 100% alcanzado por la ARL en cuanto a transparencia es, sin duda, digno de cacarearse.

