Se tiene entendido que el clima de negocios y la competitividad andan de las manos. En competitividad el Gobierno ha propalado hasta la saciedad un informe del Foro Económico Mundial según el cual el país mejoró 18 puntos en ese renglón.
Aunque economistas como Miguel Ceara Hatton han advertido que la mejoría no ha sido tal, sino el resultado de un error de cálculo, las autoridades no han dejado de elogiar las medidas para avanzar en el clima de negocios. Pero ahora no se sabe qué pensar con los resultados de un estudio del Banco Mundial, de acuerdo con el cual el país ha retrocedido tres puntos en el clima para hacer negocios. El contraste debería por lo menos explicarse para que la opinión esté más edificada sobre la realidad económica y social.
Para el estudio sobre el clima de negocios el Banco Mundial mide la regulación para la apertura de una empresa, impuestos, comercio transfronterizo, permisos de construcción, electrificación, propiedad, crédito, cumplimiento y otras variables en las que también se apoya el Foro Económico Mundial para su informe sobre la competitividad en los países.

