A pesar de la activación de las emergencias ante la propagación del brote de dengue y la inminente llegada de un ciclón el jueves, esos temas siguen ausentes en el discurso político-electoral, lo que se interpreta como indeseable muestra de indiferencia e insensibilidad ante situaciones que causan angustia en la población.
El presidente Danilo Medina ordenó al Ministerio de Salud Pública convocar a los empleados públicos, ayuntamientos, gobernaciones y otras instituciones estatales a una jornada nacional de eliminación de criaderos de mosquitos, como forma de contener el brote de dengue.
La tormenta Dorian se convertiría en huracán y afectaría el territorio nacional el jueves, por lo que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) declaró en estado de alerta verde a seis provincias e inició de inmediato el protocolo de contingencia ante la ocurrencia de un posible evento ciclónico.
Precandidatos se movilizan por todas partes con las árganas repletas de promesas, en temprana búsqueda de votos y adhesiones, pero por ningún lado se escucha o se divulga algún mensaje de aliento o de prevención ante un brote epidémico y una advertencia de huracán.
La clase política parece carecer de sincera voluntad o de un discurso que promueva cercanía con la gente, en especial con las poblaciones vulnerables o excluidas, a cuyo seno se acude solo cuando se requiere de su valioso sufragio.
Lo deseable sería que líderes, candidatos y dirigentes asuman como suyos los programas oficiales de prevención y de contingencia ante las emergencias sanitaria y ciclónica, que los divulguen con diligencia y sentido cívico, en el entendido de que tendrían mayor receptividad en la población.
Hacer provecho político de eventos angustiantes sin aportar al alivio o eliminación de esos flagelos, constituye un atropello moral y ético que la ciudadanía cobraría con creces en las urnas, por lo sería aconsejable que aspirantes a puestos electivos se apliquen a sí mismos una dosis de sensibilidad social.
El brote de dengue reporta ya miles de afectados y decenas de muertes, en tanto que la tormenta Dorian representa hoy un inminente peligro para la población dominicana, por lo que los partidos y candidatos están compelidos a participar en los programas de contingencias y prevención o guardar silencio.

