El Bajabonico, en La Isabela, Puerto Plata, es otro río que según las denuncias está amenazado por la depredación y la contaminación, las dos plagas que las autoridades no han podido eliminar para salvaguardar los recursos naturales.
Las denuncias señalan que la extracción y el transporte de arena se realizan en la madrugada, como para que nadie se percate de las operaciones. Pero los grandes camiones que circulan por la zona no solo son vistos por los lugareños, sino que las huellas en el río constituyen una marca imborrable.
Los denunciantes están convencidos de que la extracción de arena, que ha diezmado la cuenca y reducido el caudal de la corriente, se efectúa con la complicidad de las propias autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Porque la depredación es demasiado visible para que los únicos que se percaten sean los moradores de la zona.
El caso de Bajabonico representa otra advertencia contra la depredación ambiental.

