Manuel A. Grullón, presidente del Banco Popular Dominicano, dijo que las nuevas cargas impositivas a ese sector no impidieron que creciera
El presidente del Banco Popular dijo que el sector bancario, y en particular esa entidad, logró crecer en el año 2011, a pesar de que se le aplicaron nuevas cargas impositivas que incidieron, desde mitad de año, en el ritmo de los negocios y afectaron la competitividad.
Manuel A. Grullón citó además que a finales del año, el incremento de los precios del petróleo determinó la aplicación de una política monetaria restrictiva por parte del Banco Central, que generó mayores niveles en las tasas de interés, disminuyendo la demanda de créditos.
Durante un encuentro con directores y ejecutivos de medios de comunicación realizado ayer en la Torre Popular, Grullón dijo que durante el pasado año 2011 esa organización financiera desarrolló nuevas iniciativas sustentadas en su plan estratégico 2011-2014, lo cual ayudó a dinamizar nuevos renglones de negocios, además de optimizar la gestión de riesgo y la eficiencia operacional.
Consideró que esto último permitió mitigar el impacto negativo de las nuevas cargas impositivas, calculadas en alrededor de 800 millones de pesos sobre los resultados del banco.
Afirmó, además, que la institución que preside jugó un importante papel en el dinamismo del mercado cambiario, a través de la venta de divisas y la canalización de financiamientos en dólares para proyectos de infraestructura y para el comercio exterior, entre otros sectores de la economía nacional.
El presidente del Banco Popular y presidente ejecutivo del Grupo Popular, su casa matriz, explicó que la institución cerró el ejercicio social del año 2011 con Activos Totales por un monto ascendente a RD$205,553 millones, experimentando un aumento de RD$27,030 millones, equivalentes a un crecimiento de 15% con relación al total de RD$178,523 millones logrados al cierre de 2010.
Indicó, asimismo, que la Cartera de Préstamos neta se elevó a RD$126,530 millones, con un crecimiento porcentual de alrededor del 16%, superando así en 17,313 millones el valor alcanzado en igual período de 2010, cuyo cierre se cifró en RD$109,217 millones.
Este crecimiento se orientó, principalmente, hacia préstamos comerciales a los sectores productivos y a la mediana y pequeña empresa, representando un incremento de RD$12,512 millones. Por su parte, los préstamos de consumo crecieron en RD$2,528 millones, mientras que los préstamos hipotecarios lo hicieron en RD$2,273 millones.
El incremento de la Cartera de Préstamos se logró con importantes mejoras en los indicadores de calidad.

