Yokohama. Japón. EFE. El Barcelona y el Santos brasileño, los máximos favoritos para adjudicarse Mundial de Clubes, disputarán mañana la final «soñada» del torneo, en la que todas las miradas estarán puestas en el duelo entre Messi y Neymar.
Pocas veces una final del Mundial de Clubes había generado una expectación similar en un choque entre dos equipos declarados amantes del fútbol espectáculo, valientes y entregados al virtuosismo de sus jugadores.
En el césped del Estadio Internacional de Yokohama se verán las caras los mariscales Xavi y Elano, las pinceladas de Iniesta y Ganso, el factor sorpresa de Alves y Danilo y, por encima de todos, la magia de Leo Messi y Neymar, de los jugadores más desequilibrantes del mundo.
Para la gran final, que corona al campeón como mejor equipo del mundo, ambos combinados saldrán con toda su artillería disponible y sin complejos obligados por su linaje.
El Santos buscará su tercer título intercontinental y Barcelona el segundo.
El técnico paulista, Muricy Ramalho, ha sabido maridar, desde su llegada al banquillo en la recta final de la Copa Libertadores, la velocidad y el innato talento de la escuela brasileña.
Se espera que los brasileños no renuncien a su sistema de cuatro defensas, tres centrocampistas de contención, un mediapunta, y dos delanteros.
En la zaga, su técnico confía en que la veteranía de Drácena, su capitán, y la velocidad del lateral derecho, Danilo, marquen las diferencias y ayuden en la salida del balón. La probable alineación del Santos tendrá a Rafael Cabral, Danilo, Edu Drácena, Bruno Rodrigo, Durval, Henrique, Arouca, Elano, Ganso; Borges y Neymar.
Un Apunte
Pep con un equipo de lujo
Para poder contener al rival, Pep Guardiola, técnico del Barcelona, sacará a su equipo de lujo e intentará, como acostumbra, que no suelte el balón para romper la posesión brasileña y no dar opciones ni a su peligroso contragolpe, ni a la pareja Ganso-Neymar. Barcelona saldrá a la cancha con Valdés, Alves, Puyol, Piqué, Abidal; Xavi, Iniesta, Busquets, Cesc; Pedro y Messi.

