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Bares y colmadones intranquilizan vida nocturna

<P>Bares y colmadones intranquilizan vida nocturna </P>

Propietarios de colmados y bares de la Capital y Santo Domingo Este también se apropian de las aceras y parte de las calles durante las horas nocturnas, espacios que habilitan para clientes.

Estas acciones, violatorias de las más elementales normas de convivencias y respeto a las leyes son permitidas por la Policía y los fiscales, que sólo actúan cuando los medios de comunicación presionan contra el desorden.

En los alrededores de los lugares donde hay colmadones, cafés, drinks, bares, discotecas  y otros centros de diversiones, la gente no puede caminar por las aceras debido a que las mismas son ocupadas con sillas y mesas por los parroquianos.

Igual ocurre con calles y avenidas que son ocupadas por decenas de vehículos estacionados de forma tal que el tránsito queda interrumpido mientras el lugar esté abierto.

Esa situación se registra en  mayormente en centros de diversiones ubicados el Distrito Nacional especialmente en las avenidas Abraham Lincolm, Tiradentes, Roberto Pastoriza, Isabel Aguiar, Nicolás de Ovando, y Guacanagarix.

El problema comienza cuando a los centros de diversiones acude una cantidad de personas mayor al número de clientes que puede albergar, por lo que sus propietarios toman las aceras para colocar sillas y mesas y acomodar a los parroquianos.

Las dificultades también se deben a que muchos centros de diversiones no disponen de parqueos, o tienen parqueos muy pequeños, debido a lo cual los  parroquianos que acuden en automóviles y motocicletas ocupan cualquier espacio disponible.

Los problemas se deben también, a que los propietarios de esos lugares tocan música muy alta, impidiendo el descanso de los vecinos y residentes en los alrededores.

La ocupación de las aceras se observa en establecimientos ubicados lugares ubicados en sectores de clase media y clase media alta, como la calle Roberto Pastoriza donde está Mamájuana Café, el cual es frecuentado por jóvenes de familias acomodadas.

Drink 2 Go, ubicado en la avenida Tiradentes a esquina Rafael Augusto Sánchez, también es escenario del desorden y la falta de y urbanidad que se observa en algunos lugares de expendio de alcohol.

Igual situación ocurre en La Barrica, de la avenida Abraham Linclon, o en Brandon Liquor Store, instalado en la misma vía.

Parroquianos sentados en sillas sobre las aceras también se observan en el colmadón El Dogout, en la avenida Tiradentes, frente al estadio Quisqueya, donde los transeúntes deben caminar por la calle cuando los clientes abarrotan el establecimiento.

Las aceras y los contenes también son ocupados en el colmadón Tiradentes, en la avenida del mismo nombre, donde se congrega además una enorme cantidad de jóvenes en motocicletas que ocupan uno de los carriles de esa vía. 

El desorden y la ocupación de los espacios públicos no se observa en los centros de diversiones de Santo Domingo Este, donde el cabildo, por iniciativa del alcalde Juan de los Santos, mantiene una estricta vigilancia.

El cabildo no permite que los parroquianos de los establecimientos que venden alcohol, ocupen las aceras, los contenes, con sillas y mesas; ni usen las calles y avenidas para estacionarse.

En abril del año pasado el cabildo junto a los ministerios de Medio Ambiente y Recursos Naturales,  Salud Pública, la Autoridad Metropolitana de Tránsito  y la Fiscalía de la provincia de Santo Domingo realizaron una batida en las avenidas Venezuela y Sabana Larga.

Los establecimientos que tocan música fueron obligados a cerrar y a tomar medidas colocando puertas de escape.

El Nacional

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