Primero fue la sospecha sobre las bolas.
Después, entre teorías del bajo rendimiento del pitcheo por falta de entrenamiento, o mala calidad de los lanzadores, se manejó el inusual ataque ofensivo de los equipos que ven acción en el presente torneo de béisbol profesional dominicano.
Y finalmente la duda se posó sobre los bates. (¿Tienen colcho? ¿Son de bambú..?), creando tanta inquietud que la preocupación llegó al seno de la Liga Dominicana de Béisbol Profesional, la cual, de común acuerdo con los seis equipos, tomó la decisión de hacer descensos para retirar aquellos que estime dudosos o no adecuados.
La liga hizo el primer descenso y separó más de 20 bates.
Los ejecutivos de la liga anunciaron que los descensos continuarían y que se sancionará a aquellos jugadores que sean sorprendidos con bates ilegales.
Anoche, como para echar más leña al fuego, los Gigantes de San Francisco de Macorís, organizaron una verdadera fiesta de la estaca, al descargar un descomunal ataque sobre los Tigres del Licey, cuyo balance fue de 14 hits, entre ellos un doble y siete jonrones, lo cual constituye un récord para el béisbol local.
Dos de los cuadrangulares de los Gigantes fueron con las bases llenas y salieron de los bates de Juan Francisco y Kendry Morales.
La marca de más jonrones en un partido por un equipo estaba en poder precisamente de los Gigantes, en el mismo escenario en que anoche se estableció la nueva marca, el Julián Javier de San Francisco de Macorís.
Pero en total se batearon 10 cuadrangulares en el encuentro, tres de ellos por los Tigres del Licey. Esta es una marca que supera la impuesta por dos combinados el 30 de diciembre del 2003, cuando los Gigantes batearon 5 jonrones y los Tigres 3. para totalizar 8.
Tres de los diez estacazos de anoche fueron con las bases llenas.
Los autores de los jonrones de los Gigantes fueron Juan Francisco (2), Víctor Méndez (2), Kendry Morales, William Venable y Nelson Cruz. Por el Licey, Ronnie Belliard pegó dos y Frank Martínez, uno.
En Grandes Ligas
El récord en las Grandes Ligas de más jonrones por un equipo en un partido fue establecido por los Azulejos de Toronto que disparó 10 contra Baltimore el 14 de septiembre de 1987, en la Liga Americana. En la Nacional, los Rojos de Cincinnati pegaron 9 contra Filadelfia el 4 de septiembre de 1999.
