SANTIAGO. La noche del pasado sábado, la presencia de Cristo se hizo sentir con más fuerza que nunca en el auditorio de la Gran Arena del Cibao, cuando el lugar fue escenario de cantos y alabanzas a su nombre, en una descarga musical cimentada en canciones cristianas, donde la principal atracción fue el artista puertorriqueño Samuel Hernández. Dos horas y 30 minutos parecieron insuficientes para que los concurrentes a dicho espectáculo quedaran satisfechos al disfrutar de ese acercamiento con Dios, donde primó la asistencia de miles de jóvenes con edades entre los 17 y 22 años. El concierto, producido por Albert Marte y Víctor Miguel Taveras y donde predominaron las buenas vibras, parecía como si en el lugar estuviesen volando ángeles. Samuel Hernández, con sus canciones, meditaciones y deseos de sanación colectiva, se encargó de que se tuviera esa percepción.
Muchos momentos estelares se vivieron en el discurrir del concierto que presentó el cantante boricua, acompañado de su agrupación musical. El más significativo aconteció cuando, antes de interpretar el tema Cuando llega la unción, realizó una breve prédica resaltando las bondades de Dios, lo que hizo a muchos de los presentes irrumpir en llantos, mientras otros terminaron extasiados.
Hernández emergió en el escenario a las 9:57 y la primera pieza que interpretó fue Porque eres bueno y, entre bendiciones y oraciones, siguió con los temas Jesús siempre llega a tiempo, Dios me dijo que no, Faltan 5 para las 12, Cuando llega la unción, Jesucristo es el señor y Dios siempre tiene el control. Y, mientras más canciones de su conocido repertorio interpretaba, más se rendía el público a sus pies, hasta que llegó el momento de cantar su tema de actualidad Levanto mis manos donde el público, con sus brazos extendidos hacia arriba, le hizo coro, siguiendo la actuación con Si le crees a Dios, Grandes es el Señor, para concluir con Por si no hay mañana. Previo a la actuación de Samuel Hernández, al escenario subieron los humoristas Freddy Beras Goico y Felipe (Boruga) Polanco, quienes ratificaron sus conversiones al cristianismo e invitaron a los presentes a acompañarlos, el 26 de este mes y en el mismo lugar, cuando traerán su espectáculo Dios nos ha hecho reír.

