Caracas, 20 oct (EFE).- El cantante canadiense Justin Bieber desplegó todos sus encantos juveniles para contagiar con su mezcla de pop con tintes de rock y hip hop a los más de 9.000 seguidores que acudieron al estadio de la Universidad Simón Bolívar de Caracas en la noche del miércoles para ver a su ídolo.
Juegos de luces y vídeo, aires de joven seductor y la voz infantil de Bieber enloquecieron al público venezolano que, mayoritariamente compuesto por niñas y adolescentes, llegó dispuesto a rendirse a los pies del candiense y su gira «My World». «¿Qué pasa Venezuela? Bienvenidos a mi mundo», dijo Bieber, antes de aventurar una noche de diversión y recordar que este es el último concierto de su gira con la que ha recorrido durante dos años buena parte del mundo.
