La administración del presidente Donald Trump tensó aún más el pulso de Estados con Venezuela. Tras vincular con el narcotráfico al vicepresidente Tareck El Aissami, Washington dijo que le bloqueó “decenas de millones de dólares” a él y colaboradores como Samark José López Bello. En la turbulenta era de Trump, la decisión minará más las explosivas relaciones entre Estados Unidos y el Gobierno de Nicolás Maduro.
El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, advirtió que el bloqueo tendrá un “impacto muy grande” en Venezuela, y agregó que con la decisión el presidente quiso “enviar un mensaje”. Es posible que Maduro, que celebró la salida de Barack Obama del poder, no contara con la estocada del Tío Sam.
Ahora tendrá que cambiar de parecer frente al nuevo escenario con que tendrá que lidiar. Porque la realidad, sin duda, es que con las dificultades financieras que tiene la nación, la acusación y las sanciones tendrán sus consecuencias políticas y económicas.

