“Me siento aliviado por el final de este juicio, pero los 20 años de cárcel a que fue condenado mi agresor no curarán las secuelas con las que tendré de lidiar en el resto de mis días”.
La reacción fue del presidente de la Federación Dominicana de Karate (Fedokarate), José Luis Ramírez, luego de que un tribunal condenara ayer a Geovanny Castro, por el intento de homicidio.
El hecho ocurrió en mayo de 2017 en el Pabellón de Karate del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, ocasión en la que Castro disparó contra Ramírez (Borola), quien recibió los impactos en su boca.
El tribunal colegiado también condenó a Castro al pago de seis millones de pesos de indemnización por los daños causados al dirigente federado, además de sentenció a Castro al pago de 200 mil pesos a favor de los entrenadores Antonio Vólquez y Rafael Muñoz.
El Ministerio Público y la defensa solicitaron 30 años, pero el tribunal decidió una condena de 20 años, al tipificar el hecho como “intento de homicidio”.
“En cuando a que haya concluido me siento tranquilo”, dijo Ramírez. “La decisión de los jueces fue amparada en la Ley, pero en lo personal no tengo el sentido de la satisfacción porque independientemente de que yo pudo haber muerto, estoy vivo y él va a la cárcel”, señaló.
Ramírez se expresó sobre las condiciones básicas de la existencia humana. “Entiendo que hay dos cosas fundamentales en el ser humano: Que es el derecho a la vida y el derecho a la libertad. Yo tengo vida y él está en condición de interno para usar el término moderno” de las personas cuando son encarceladas.
“La condición de interno no me da alegría”, dijo Ramírez. “Yo lamento, la verdad, encontrarme profundamente en esta situación y que por ella un ser humano vaya a la cárcel”.
El valor de sus sentimientos está en el otro lado de la balanza, ya que en este caso se impuso la Ley. “La decisión es de los jueces fue esa, mi decisión es que esto no hubiera ocurrido, así él no hubiera ido a la cárcel y yo no hubiera tenido esta situación limitante de forma permanente”.
Borola fue defendido por los abogados Praede Olivero Feliz y el ex medallista en karate Robert Santana.
UN APUNTE
Ramírez
Se refirió a que la lesión lo acompañará el resto de sus días “Si vivo 30 años, Castro saldrá en 20 y las secuelas me quedarán por 10 años más”. “Las dificultades en la boca, no me permiten “masticar, tragar y alimentarme. Todo eso tiene ya una consecuencia permanente”.

