Chiqui Vicioso
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Cuando fui a Paris al festival Mundial de Poesia, estaba en cartel una propaganda terrible contra nosotros. Se trataba de la película del padre Rucoy, denunciando la “esclavitud” en los bateyes.
Laura Faxas me invitó entonces con mi mejor amiga haitiana Evelyn Pressoir, a dar una conferencia en la Casa latinoamericana, sobre Juan Bosch y su carta a los intelectuales y Evelyn tradujo al francés la conferencia. De ese modo defendimos al país de un documental cuyo problema fundamental, como me dijo Evelyn, era que no hacía mención a los verdaderos responsables del problema de los braceros haitianos: las burguesías dominicanas y haitiana, sobretodo la haitiana, legendariamente irresponsable, y cuya vida debe documentarse para demostrar cómo vive de espaldas a su país, dentro y fuera de Haití.
Hoy leo con asombro que la “Fuerza Bochista”, apoya una marcha en Santiago para que Vargas Llosa y su hijo sean declarados “personas non gratas”, el primero por la Fiesta del Chivo y el segundo por dirigir el ACNUR, o Comisión de la ONU para los Refugiados.
Me sorprende que un hombre que presume de culto y ha hecho de sus apariciones mediáticas una profesión, hablo del profesor que dirige la Fuerza Bochista, denote tal nivel de desconocimiento del pensamiento de Don Juan sobre este asunto; sobre lo que significa ser un novelista y el ejercicio de la ficción y sobretodo la irracionalidad de culpabilizar a los hijos por las posturas de sus padres.
La carta de Don Juan a los intelectuales es archiconocida, por lo que no la voy citar, solo les recuerdo que dijo que si fuéramos nosotros quienes estuviéramos muertos de hambre, desempleo y enfermedad, seriamos nosotros quienes emigramos en masa hacia Haití.
Lo segundo es que Vargas Llosa escribió una novela, no un testimonio, una diferencia en generos y eso lo sabe muy bien el presidente de la Fuerza Bochista, porque Don Juan fue un extraordinario narrador, y nadie, le acuso de estar denostando la República cuando describía con pericia el horror de la clase terrateniente dominicana en su explotación del campesinado. En ese sentido, si fuésemos a aplicar ese criterio, todos sus cuentos nos evidencian, y ni hablar de Luis Pie, cuyo cuento es devastador en su denuncia de la explotación de los cortadores de caña. Según este razonamiento Don Juan hubiera podido ser declarado como persona non grata.
El ataque a Gonzalo Vagas Llosa me recuerda la discusión que tuve en Cancillería sobe el hijo de Guillermo Moreno, víctima de esta misma forma de pensar. Quizás el entendía que servía al Estado de su país, no a un gobierno en particular, Como Gonzalo puede entender que sirve a la humanidad, no a las conveniencias sociales.
