Las cámaras urbanas de seguridad pública registran muchas imágenes inexplicables en todo el mundo: luminosidades curiosas y objetos que vuelan. En Pekín hay medio millón de estas cámaras que captan, no sólo los movimientos de sus habitantes, sino también misteriosas anomalías de naturaleza rabiosamente inverosímil.
5 grandes urbes chinas tienen un récord de imágenes extrañas, como objetos que de pronto aparecen cuando en el instante previo no había nada. Cuerpos geométricos cuadrados que se hacen redondos, ráfaga de fulgores, manchas de colores brillantes que giran, etc. Londres es la ciudad más vigilada del mundo, con cifras colosales de cámaras en sus calles, lo que favorece un clima de tranquilidad y, a su vez, la captación de fantásticas imágenes ¿de qué? ¿Acaso de ovnis? Lo que continuamente se reporta es asombroso: miles de imágenes aéreas al año del todo absurdas, carentes de sentido, pero que están allí, posando una y otra vez.
La Policía Nacional Dominicana acaba de instalar su primera gran dotación de estas cámaras en Santo Domingo, para intensificar la prevención a niveles nunca vistos y, también, para inyectar preciada rapidez represiva al hecho cometido o un accidente que requiere atención urgente, esto es, una nueva policía con vivo rostro de futuro. Un paso gigantesco de la Jefatura de Polanco Gómez, con vigilancia las 24 horas, todo el año, en muchas intersecciones, por lo que la sociedad está de plácemes aplaudiendo semejante logro, con el festín de imágenes desconcertantes que de seguro vendrán en el paquete.
Los especialistas del fenómeno ovni dicen que estas cámaras son testigos oculares de todo lo increíble que pasa arriba de nuestras cabezas, con docenas de instantes pasmosos, como platillos voladores diminutos, atajos cósmicos, materializaciones y desintegraciones y hasta puertas dimensionales. Eso dicen. ¿Qué le parece? Mientras tanto, felicidades al Mayor General Polanco Gómez.

