Todo sobre el ruido Bloop: en 1997, una red de micrófonos subacuáticos pertenecientes a los Estados Unidos registró un potente sonido, que era tan fuerte que se pudo grabar con dos micrófonos alejados por 5000 km , y duró más de un minuto. El sonido fue bautizado Bloop, por sonar de esa manera, y no fue el único: el mismo año se grabó el sonido Slow down (traducido como Relento), que era muy parecido y también de un enorme volumen.
Bloop se le adjudicó primeramente a un animal similar a una ballena, lo que pasa que no existe un organismo tan grande como para emitir un ruido de semejante fuerza, que abarque medio planeta. La ballena azul emite su potentísimo y hermoso cántico a casi 100 km de distancia, para atraer a las hembras en celo, pero nunca al nivel de Bloop.
Asombrosamente, dicho sonido ya existía en la literatura, en la novela de terror H.P. Lovecraft, quien indica que semejante manifestación sónica proviene de la ciudad sumergida de Rylyeh, donde la gran bestia subacuática vive por miles, refiriéndose con ello a los habitantes de las cavernas del mar profundo, que han residido allí durante siglos. Su obra constituye un clásico del terror cósmico materialista, una corriente que se aparta de la temática tradicional del terror sobrenatural, autor que señala que los Cathulhu, de aspecto de reptil, son una raza alienígena que espera en el regazo de las profundidades marinas, el día en que pueda reclamar la Tierra , convirtiendo a todos los humanos en sus esclavos.
Frank Schätzing, otro autor fantástico, proclama que el Bloop es el equivalente del lenguaje de tambores de los YIRR, una raza inteligente que vive en las profundidades del océano. Nadie ha sido capaz de explicar estos sonidos, mientras otros sostienen una teoría de conspiración que vincula el gran tsunami de 2004 de Indonesia, con experimentos con armas nucleares. El punto es que junto al Ronquido de Taos, (chequéelo en Google, «ronquido» del que ya hablamos antes en esta columna) Bloop forma una mancuerna sónica terriblemente enigmática.

